Autorrevisión en sesenta segundos
Antes de enviar, realiza una verificación rápida: objetivo claro, destinatarios correctos, datos exactos, acción pedida y plazo realista. Lee en voz baja para detectar tropiezos, corta redundancias y elimina relleno. Confirma enlaces y archivos. Añade una línea amable que cierre con apertura. Este minuto final previene errores costosos, reduce retractaciones y transmite seriedad serena. Convertido en ritual, este hábito mejora tu reputación y disminuye la carga mental de correcciones posteriores innecesarias.