Recolecta expresiones cortas para situaciones comunes: pedir aclaraciones, discrepar con cortesía, confirmar tareas. Ensáyalas con ritmo y entonación, como un estribillo. Cuanto más reducido el repertorio, más rápido lo recuerdas. Mantén una tarjeta digital, repítela caminando, y úsala hoy mismo en un chat profesional breve.
Escribe mini guiones de cuatro líneas: saludo, propósito, petición, cierre. Cambia solo un verbo o un conector y repite. Esta técnica entrena flexibilidad sin perder fluidez. Grábate, escucha los espacios, ajusta el tono. Al final, tendrás estructuras listas para reuniones, llamadas y mensajes con claridad confiable.